River Plate

Julián Álvarez, el abanderado de la nueva propuesta de Gallardo

El juvenil encontró su lugar en el equipo y responde con goles. Mientras tanto, el esquema del River del Muñeco con tres delanteros se asienta.

Julián Álvarez, el abanderado de la nueva propuesta de Gallardo
Marcelo Endelli Getty Images

Las salidas de Juan Fernando Quintero y de Ignacio Scocco en este mercado de pases debilitaron las alternativas ofensivas de un River que había arrancado el año en su mejor versión, pero se desinfló en el tramo final de la Superliga y se le terminó escapando el campeonato a manos de Boca.

Acostumbrado a reinventarse y a sacar pecho en la adversidad, Marcelo Gallardo volvió a aceptar que en este receso el Millonario no incorporaría para suplir esas ausencias de peso y ajustó, una vez más, el dibujo táctico a los nombres con los que cuenta para el cierre de un particular 2020.

Tal como había hecho a partir de la salida de Exequiel Palacios con la implementación de un novedoso 5-3-2 con dos carrileros (que favoreció el ingreso de Robert Rojas al once titular), en este caso el Muñeco optó por rediseñar su plan a un 4-3-3 y entendió que había llegado el momento de Julián Álvarez.

El entrenador riverplatense demostró nuevamente el valor de la confianza que deposita en sus futbolistas y el juvenil atacante le dejó en claro que no se equivocó, con cuatro goles determinantes para sellar la clasificación a octavos de final de la Copa Libertadores.

Resulta justo destacar, más allá del respaldo recibido, las condiciones futbolísticas del cordobés de 20 años que juega con el oficio de un experimentado: criterioso con la pelota, acoplado al sistema del equipo, comprometido con la presión, sereno para definir. Todas cualidades de un jugador que parece tener futuro de Selección.

En el nuevo esquema, el aprovechamiento de todo el ancho de la cancha es un factor fundamental. River presiona a los centrales y a los laterales del rival, ataca por las bandas y por el centro y circula la pelota esperando su momento. Con los centrales parados en la mitad de la cancha, los laterales de wings, tres mediocampistas de buen pie y tres delanteros punzantes.

La idea de Gallardo nunca se sostuvo en una figura, sino en el fortalecimiento del andar colectivo, pero Álvarez fue el punto más alto en la primera seguidilla post-pandemia y dejó una cuestión resuelta pensando en los desafíos que se vienen.

Después del parate, al ser consultado sobre la posibilidad de salir al mercado de pases, el DT fue claro: "Hay una realidad que es que jugadores para River, con la jerarquía que necesitamos, nos costaría plata y hoy es lo que no tenemos".

Por eso, decidió buscar la jerarquía hacia adentro y, como una bebida que dejó añejándose un par de años a la sombra de futbolistas de mayor renombre y experiencia, encontró la solución en el chico de Calchín cuyos gritos recién empiezan a sonar, pero prometen ser muchos más.