INDEPENDIENTE

Lo que le espera a Lucas Pusineri en Independiente

Un 2020 difícil le aguarda al flamante entrenador del Rojo, luego de ser confirmado oficialmente, deberá lidiar con los problemas que hereda de 2019.

Lo que le espera a Lucas Pusineri en Independiente

A Lucas Pusineri, flamante entrenador de Independiente, le esperan desafíos muy importantes en 2020, las siete fechas finales de la Superliga, la Copa Superliga, Copa Sudamericana y Copa Argentina. Sin embargo, lo que le aguarda al ponerse el buzo de DT del Rojo, no será nada sencillo.

Mal presente futbolístico

El equipo, mostró inconsistencia durante todo el año 2019. Primero con Holan, luego con Beccacece: juega cinco minutos muy malos, los tres siguientes pasables, regala una opción detrás de otra en defensa, desperdicia ataques sencillos, repite los mismos errores en todos los partidos. Jugadores como Pablo Pérez, Martín Benítez, Sebastián Palacios y Domingo Blanco deben aparecer más y abastecer a un aislado Silvio Romero en la mayoría de los partidos. El nuevo DT deberá ordenar la cabeza de los jugadores y emplear soluciones a esta irregularidad futbolística que genera enojo en el hincha, cosa que se hablará en el siguiente punto.

Impaciencia de los hinchas

El exigente aficionado de Independiente responde a lo que ve en la cancha: silban, aplauden o insultan en función de lo que ocurre en la última acción. Algo que no ayuda tampoco a levantar la moral del equipo y con el que Pusineri desde los entrenamientos, deberá dar vuelta de cero si pretende enamorar al público que va al Libertadores de América.

Inicio de semestre 'diabólico'

Como si los problemas no abundaran en Independiente, justamente el debut de Pusineri será ante los dos más grandes del fútbol argentino: Primero de local ante River en el reinicio de la Superliga en un partido que debió jugarse en noviembre, pero que por la final de Libertadores que jugó el Millonario, debió posponer hasta el 19 de enero. Y siete días más tarde, visitará La Bombonera para enfrentar a Boca Juniors. Como si eso fuera poco, después de recibir a Central entresemana, tendrá el clásico de Avellaneda de local el 2 de febrero. Partidos contra los grandes en tres de los primeros cuatro partidos.

Mal presente económico

El último balance, aprobado el 27 de septiembre unicamente por los representantes del oficialismo, indicó un aumento de 518 millones de pesos de pasivo respecto a 2018, alcanzando la cifra exacta de 1.155.382.428 pesos (18,33 millones de dólares al cambio actual); los reclamos por deudas se han acumulado en los últimos meses y pese a que la dirigencia llama a la calma, la preocupación recorre los pasillos. A esto se suma la amenaza de huelga de sus jugadores. Por lo tanto, seguramente la venta de Cecilio Domínguez, entre otros, ayudará a paliar este flagelo con el que convive la dirigencia del Rojo.