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River y Gallardo: entre la alegría y la incertidumbre

El Muñeco logró el título que le faltaba como entrenador del Millonario y luego dijo que necesita pensar una decisión que puede ser la más difícil de su vida. ¿Qué será de su futuro?

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River y Gallardo: entre la alegría y la incertidumbre
AGUSTIN MARCARIAN REUTERS

El Monumental vivió otra noche de fiesta con la goleada de River sobre Racing y la consagración de un equipo que fue de menor a mayor y coronó una excelente temporada tres fechas antes del final del campeonato. En ese momento de felicidad y en medio de los festejos, un interrogante volvió a invadir los pensamientos de los hinchas: ¿sigue Gallardo? 

El Muñeco, liberado por haber logrado el primer torneo de Liga en su exitoso ciclo de 7 años y medio, habló con la prensa y dejó entrever que podría estar pensando en tomarse un descanso: "Merezco la chance de replantearme qué hacer. Voy a replanteármelo seriamente". 

En las últimas semanas, había sido consultado en varias oportunidades acerca de su continuidad y su respuesta había sido siempre tajante, aclarando que no tocaría ese tema hasta que no finalizara el certamen en disputa, para no perder el foco. 

"Puede ser la decisión más difícil de mi vida", explicó anoche en pleno campo de juego el constructor de la decimotercera versión de su River campeón, en este caso con un estilo algo diferente, con la efectividad como arma indiscutida, la solidez defensiva como base y muchos chicos de Inferiores que cubrieron con creces las bajas por lesiones.

Un rato antes, Leonardo Ponzio, capitán y emblema de estos tiempos de gloria, había adelantado que con esta vuelta olímpica, la número 15 para él con la Banda Roja, se terminaría su carrera como futbolista profesional. Pero mientras los riverplatenses gritaban y saltaban en la tribuna, en el hall central del club y en el Obelisco, las palabras del Muñeco volvieron a encender las alarmas sobre un futuro que se percibe incierto si se imagina sin su presencia en el banco

Desde 2014, el DT fue el estratega, el motivador y además la cabeza de un proyecto ambicioso que incluyó la conformación de planteles protagonistas en el plano local e internacional y también el acompañamiento para que muchos chicos surgidos del semillero se conviertan en jugadores de Selección. "River merece que uno esté con muchísima energía. Y ha sido muchísimo el desgaste de todos estos años", explicó. Y en cierto punto, su análisis es comprensible.

Optimismo 

La exigencia constante, la sensación de estar siempre en el frente de batalla, convirtieron al entrenador en una bestia competitiva que no se permitió relajarse para que tampoco se relaje su entorno.

En Núnez, le imploran para seguir caminando de la mano. "Gallardo es de River, de River no se va", se escucha desde hace varias fechas en una cancha en la que es el rey absoluto. Lo cierto es que su contrato vence en pocos días, junto con el mandato de Rodolfo D'Onofrio. 

Aunque el oficialismo ganará casi seguro las elecciones y las condiciones están dadas para que siga, Napoleón sembró un manto de misterio que mantiene en vilo a propios y extraños.

Independientemente de cuál sea su decisión final, y mientras la Asociación Uruguaya de Fútbol lo busca, si de algo no hay dudas es que su historia con el Millonario recién comienza. Con apenas 45 años, si hoy le toca buscar nuevos rumbos, su casa lo esperará mañana para ir por más objetivos.