BOCA JUNIORS

Involución constante

Boca mostró una pálida imagen en Santa Fe y se llenó de dudas: ¿A qué quiere jugar? ¿Funciona la línea de 5 defensores? Por ahora, pocas certezas.

Involución constante
Luciano Bisbal Getty Images

Boca atraviesa por una verdadera crisis futbolística. Sí, sin ánimos de exagerar, con la palabra "crisis" podría definirse el presente del equipo de Miguel Ángel Russo en el torneo local. No tanto por los resultados ni su puesto en la tabla, que hoy lo depositaría entre los 8 mejores de la Copa de la Liga, sino por el funcionamiento colectivo que muestra semana tras semana.

La involución del Xeneize dentro del campo es asombrosa y constante. Cuando parece que no puede jugar peor, va y lo hace. Los jugadores tienen jerarquía propia, pero no siempre logran salvar la ropa. Además, cualquier rival de turno lo complica más de la cuenta y, con menos recursos, lo deja absolutamente expuesto.

Hay cuestiones puntuales que tampoco logran entenderse, como los cambios del entrenador y la poca movilidad que aportan los futbolistas mientras se dispone la táctica 3-5-2. Por otra parte, también cuesta comprender cómo un equipo viajó del todo a la nada en tan poco tiempo: de ser campeón de la Superliga 2020, pasando por buenas actuaciones en la Libertadores anterior, a esto.

Salvo algún resultado en un clásico o partido importante, la realidad será imposible de tapar. Porque Boca puede ganar, perder o empatar, pero lejos estará de colmar las expectativas que tiene su público si no mejora su rendimiento. Esto va más allá de gustos o estilos de juego, esto se trata de identidad futbolística. Y los xeneizes todavía no la encontraron.