River Plate

Girotti, entre la ilusión general y la prudencia de Gallardo

El delantero de River es la gran aparición de las divisiones inferiores del club en este 2021, aunque el entrenador se mantiene cauto sobre su evolución.

Girotti, entre la ilusión general y la prudencia de Gallardo
Daniel Jayo Getty Images

Mientras River empieza a encarar un tramo importante de la temporada, en el que definirá su suerte en la Copa de la Liga Profesional, jugará el Superclásico por la Copa Argentina y comenzará su participación en la Copa Libertadores, Marcelo Gallardo no deja de pensar en el futuro a mediano plazo.

Es que el proyecto integral del fútbol del Millonario que tiene al DT como cabeza contempla no solo los éxitos actuales de la Primera División, sino también la planificación con los juveniles que nutrirán al equipo en los próximos años. Y varios de ellos ya dejaron de ser promesas para convertirse en realidades.

Las salidas en 2020 de Ignacio Scocco y de Lucas Pratto, quienes bajaron sus rendimientos por diferentes cuestiones, perdieron terreno en la consideración del Muñeco y decidieron buscar nuevos destinos, abrieron el camino para algunos chicos que venían teniendo rodaje en la Reserva y apenas habían asomado en el plantel profesional.

Entre los Benjamín Rollheiser, Lucas Beltrán y el más asentado Julián Álvarez, surgió un nombre que deslumbró de entrada por su capacidad goleadora, su porte físico y su mira enfocada siempre en el arco rival: Federico Girotti.

El joven de 21 años que estuvo a punto de marcharse con el pase en su poder en 2019 dio el salto en la Cuarta División y llamó la atención del Torino, que hizo una oferta de casi 4 millones de euros para llevárselo en 2020. Pero el entrenador lo convenció de que se quede y la propuesta de Italia fue desestimada.

En el arranque de 2021, el chico de Acassuso convirtió su primer gol en un Superclásico, con un movimiento del manual del 9 y un cabezazo implacable en La Bombonera. Luego, tuvo un par de ingresos positivos desde el banco de suplentes y, de a poco, los hinchas y el periodismo empezaron a aclamarlo.

La inminente partida de Rafael Borré, cuyo contrato vence en junio próximo, pareció erigir a Girotti como una especie de mesías, llegado en el momento justo para que en Núñez no impactara tanto la ausencia del máximo goleador del ciclo Gallardo.

Sin embargo, el técnico fue claro cuando se le consultó por la posibilidad de que el nuevo referente de área riverplatense sume más tiempo en cancha: "Considero que los minutos que juega son los que tiene que jugar. Conozco a mis futbolistas más que cualquiera. Irá jugando más de acuerdo a lo que él me demuestre que está capacitado".

Así, el conductor del grupo volvió a dejar de manifiesto que está firme en su postura de esperar el momento de madurez de cada futbolista antes de regalarle elogios. Como sucedió con Sebastián Driussi, con Exequiel Palacios, con Gonzalo Montiel, con Lucas Martínez Quarta. Con cada uno de los que empezó siendo un proyecto de gran jugador y, pese a los traspiés, se transformó en un pilar del equipo.

Este miércoles, Girotti volvió a pedir pista con dos goles típicos de un atacante de raza, con olfato y de resoluciones rápidas dentro del área. Gracias a esos tantos, River avanzó a octavos de final de la Copa Argentina.

Después de la victoria, Gallardo volvió a bajarle la espuma a la ansiedad de los ajenos por la evolución de la figura del encuentro: "Le falta crecer, son sus primeros pasos. Le falta muchísimo".

"Lo importante es que vaya entendiendo que este es un deporte en el cual nosotros jugamos en equipo y que sus características son un poquito diferentes a las que estamos habituados en los delanteros nuestros y él tiene que esperar como lo hizo hoy las oportunidades que caigan en el área y ser oportuno.(...) Lo importante es que se sienta cada vez más cómodo y nosotros lo podamos seguir acompañando en ese crecimiento", concluyó.

Por ahora, es una variante más, aunque está claro que su participación dependerá de su producción partido a partido. Si sigue derecho con la red, será difícil evitar que Girotti crezca de golpe.