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El arbitraje, en el debe

Mucha polémica generaron los arbitrajes este fin de semana en el Mundial de Japón, con varios incidentes que pusieron en alerta a la World Rugby.

El arbitraje, en el debe
BEHROUZ MEHRI AFP

Inusualmente, cuando venimos de un arbitraje impecable en el mundial de Inglaterra 2015, antes de terminar la primera fecha de la fase de grupos, el referato ha sido fuertemente cuestionado en esta Copa del Mundo en Japón.

Y no solo por el offside grosero de Louis Picamoles que luego se volvió viral en redes sociales, que luego generó la protesta de Mario Ledesma, quien en caliente, declaró "nos dirigen como si fuéramos un equipo chico", para luego posteriormente disculparse en conferencia.

Esto va mas allá del arbitraje del australiano Angus Gardner: en Fiji-Australia, el árbitro neozelandés Ben O'Keefe, también de flojo desempeño, no sancionó con roja un golpe de Reece Hodge directo al cuello del wing fijiano Peceli Yato. El jugador isleño tuvo que salir por protocolo de conmoción y no estará ante Uruguay por ese motivo.

También se vieron varias inconsistencias en el arbitraje, sea en el scrum sancionando con penal y otras siendo condescendientes con los pilares en no mantenerse erguidos, y en las repeticiones de infracciones en defensa cerca del ingoal que en algunos casos se sancionan con amarilla ante la repetición, otros con advertencia, o directamente como pasó en Francia - Argentina, sin siquiera el apercibimiento del árbitro a los galos.

Se verá ahora si la World Rugby toma cartas en el asunto. Así como en el VAR con el fútbol, la intromisión del TMO de manera sistemática, atenta contra la esencia del deporte, pero si los árbitros no sancionan como corresponde, el nivel de injusticia puede ser aún mayor cuando lleguen partidos decisivos.