TIKITAKAS

Abel Ayala, “César” en El Marginal, habló por primera vez de la enfermedad crónica que sufre

El actor de la exitosa serie contó que tiene espondilitis anquilosante, una forma de artritis que afecta los huesos y las articulaciones, mayormente de la columna.

0
El actor de la exitosa serie contó que tiene espondilitis anquilosante, una forma de artritis que afecta los huesos y las articulaciones, mayormente de la columna.

El Marginal es una de las series más exitosas de la televisión argentina y es por eso que sus personajes ya se ganaron un lugar en el corazón de los espectadores. Como es el caso de César, líder de la Sub 21 interpretado por el actor Abel Ayala.

A pesar de haber participado de gran cantidad de películas y series argentinas como Historia de un Clan, Sos mi hombre o El Polaquito, Abel siempre mantiene el perfil bajo y no suele hablar mucho de él. Sin embargo, en el programa PH Podemos Hablar, se animó a contar algo muy íntimo. “Yo nunca quise hablar de una enfermedad crónica que tengo porque uno se guarda cosas. Pero bueno, tengo una enfermedad crónica reumatológica, espondilitis anquilosante, que me la detectaron cuando vivía en el hogar (de niños), que es una enfermedad horrible, espantosa”, dijo el actor de 30.

Según la Real Academia Española, la espondilitis anquilosante es una enfermedad de la columna vertebral producida por la pérdida del cartílago articular y la calcificación de los discos intervertebrales, con fusión de las vértebras y reducción de la movilidad. Para sobrellevar los dolores, el artista contó que lleva una vida muy particular y ordenada. “Cuando vivía en el hogar me cuidaban, iba al médico en el hospital Garrahan, y cuando me fui busqué una vía alternativa porque ya no tenía el mismo soporte. Y empecé a buscar por el lado del naturismo y encontré un camino muy hermoso que me dio herramientas para tener cierto control sobre la enfermedad”, dijo y detalló: “Practico ayuno cuando me siento mal, duermo en el piso, en una zona dura. Me armo como una especie de cama con unas mantas. Lo mejor para los dolores reumáticos es dormir en superficies duras”.