SELECCIÓN ARGENTINA

El otro Lionel también tuvo su gran noche: Scaloni, ovacionado

De principio a fin, la hinchada argentina gritó por el entrenador y le agredeció el trabajo hecho hasta el momento. Otra jornada inolvidable para el nacido en Pujato.

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El otro Lionel también tuvo su gran noche: Scaloni, ovacionado
JUAN IGNACIO RONCORONI AFP

Para entender las ovaciones de la noche del jueves en el Monumental hay que viajar en el tiempo y remontarse al segundo semestre de 2018. La derrota en octavos de final del Mundial de Rusia pegó duro y la reconstrucción parecía un tanto difícil. Sin embargo, la Selección Argentina salió a flote y terminó coronándose en el mítico Maracaná.

El regreso del público a la cancha, tras varios meses viendo partidos por televisión a causa de la pandemia por el COVID-19, generó momentos que serán inolvidables para este grupo de jugadores que le devolvió la alegría al pueblo futbolero. Lionel Messi, por ejemplo, terminó llorando de emoción al mostrarle la Copa América a su gente.

Pero no solo fue la noche del 10, sino también del otro Lionel: Scaloni. El entrenador fue ovacionado de principio a fin y, pese a mostrarse siempre con un perfil bajo y tranquilo, debió romper con su timidez y levantar los brazos para saludar a los más de 17 mil hinchas que se hicieron presentes en Núñez.

El "Scaló, Scaló" empezó sonando en la tribuna Centenario alta y terminó contagiando a todo el estadio. Después llegó el turno de "La Scaloneta, la p... que lo parió", que pegó más fuerte y duró varios minutos en el aire. Y, por último, como si todo lo anterior hubiese sido poco, en las calles se vio a un hincha con una remera particular que decía "Los días más felices son Scalonistas".

El oriundo de Pujato, Santa Fe, reflejará profesionalismo delante de los micrófonos y dejará en claro que ya está pensando en la triple fecha que se viene. Pero en algún momento, quizá en un rincón sin que nadie lo vea, se tomará su tiempo para analizar lo que fue su segunda jornada inolvidable como DT de la Selección: de Río de Janeiro a Buenos Aires, un viaje sin fecha de vencimiento.