COPA AMÉRICA | ARGENTINA 1-0 BRASIL

De Paul se comió a Casemiro

El volante de Argentina consiguió ser uno de los jugadores claves en la final frente a Brasil, consiguiendo ganar el pulso a Brasil en el centro del campo.

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Ha sido una cosa contínua a lo largo de la Copa América y en la final no fue menos. Rodrigo De Paul se hizo notar sobre el césped de Maracaná para hacer posible el sueño de Argentina, y cumplir el sueño de Lionel Messi. Pese a que los halagos no han cesado a lo largo de la disputa del torneo, en la prueba de fuego el jugador del Udinese se impuso en el centro del campo, ganando el pulso a Casemiro, al que acabó fiando todo Tite para defender esa zona del campo.

Como si no se tratara de una final, y sabiendo que incidir en ciertas zonas del centro del campo de Brasil, De Paul se impuso al contexto de lo que suponía tener la oportunidad de levantar la Copa América. El volante argentino, que está siendo seguido por el Atlético de Madrid con fuerza, fue el centrocampista que más destacó en la final de Río de Janeiro. Tite no supo detectar todo el daño que les hizo el el '7' de la albiceleste. Y a medida que disminuyeron los jugadores en esa zona por parte de la canarinha, más suelto estuvo De Paul sobre el verde pese a lo que suponía también amarrar el resultado a favor.

A la espalda de los centrocampistas y a los costados de Casemiro, De Paul consiguió incidir con pelota para que las posesiones de los de Lionel Scaloni tomaran otra dimensión. Sintomática fue la cara del '5' de Brasil cuando en el minuto 22' De Paul buscaba con un pase fuerte y a media altura a Di María para que hiciera el único gol del partido. Las caídas de Rodrigo hacia el sector derecho de Argentina, el que ocupa normalmente, fueron volviendo loco poco a poco a Brasil. Ni Fred, ni Lodi, ni Casemiro...Cuando la pelota caía en las botas del jugador del Udinese, el daño estaba asegurado y el esférico no quemaba.

El resumen de la final de Rodrigo de Paul.

Con la soltura del que parece haber jugado muchas finales, De Paul disputó una final con jerarquía, teniendo delante a Carlos Henrique, un futbolista que esos escenarios los ha vivido en más de una ocasión y está más que hecho. Scaloni en este torneo ha encontrado un centrocampista que le da todo en esa zona del campo, pero que además entiende y comprende a Messi de una forma especial. Acompañar al '10' argentino es fácil, pero conseguir que la comodidad se instaure de un lado y de otro es más complejo.

Tite no detectó a De Paul. Tampoco Casemiro, que es como un reflejo del entramado defensivo que intenta tener Brasil. La asistencia hacia El Fideo fue una guinda, pero la miel en los labios se quedó con su pase a Messi. Aquél que dejó a La Pulga delante de Ederson, la asistencia que nunca fue asistencia ante el gol que nunca fue gol. Pero más allá de eso, De Paul sonrió y alzó los brazos en Maracaná. Porque de nuevo, Argentina salía campeona.