El tiempo pasa, la jerarquía de Tevez sigue intacta

Carlitos fue figura en Medellín y mostró cosas interesantes respecto al juego. Rápido, potente y con el hambre de gloria que lo caracterizó siempre.

El tiempo pasa, la jerarquía de Tevez sigue intacta
Fernando Vergara POOL EFE

Ni la pandemia ni el parate de casi 6 meses. Tampoco los 36 años que carga sobre su cuerpo. Carlos Tevez demuestra que el paso del tiempo no siempre es malo y va camino a reinventarse una vez más, tal como lo hizo a principio de año para ganar un campeonato inolvidable.

El emblema que tiene Boca volvió de gran manera y fue uno de los puntos más altos del equipo en los dos compromisos de Copa Libertadores. En Asunción, ante Libertad, estuvo fino pero en Medellín, frente al DIM, se soltó mucho más y dejó en claro lo importante que puede ser de acá al futuro inmediato.

Desde lo físico se lo ve impecable: rápido, potente y con la habilidad necesaria para soportar la marca de sus rivales. En cuanto a lo futbolístico, la calidad parece estar intacta: cuando no baja a buscar el balón, el Apache se ubica a espaldas de los volantes centrales y toma el balón en esa zona para generar peligro. El tándem con Toto Salvio ilusiona, aunque deberán ajustar la mira en los metros finales.

Hace un tiempo, Juan Román Riquelme, actual vicepresidente segundo, sostuvo que uno de sus grandes objetivos era "recuperar a Carlitos". Tevez escuchó el mensaje, se puso en forma y recuperó lo que siempre lo caracterizó, el hambre de gloria. "Vamos juntos para pelear la Libertadores", supo decir el hombre que heredó la 10 de Román.