A 26 años del último partido de Maradona con Argentina

Fue en el triunfo ante Nigeria, por 2 a 1, en el Mundial 1994. Diego se retiró de la cancha dándole la mano a una enfermera. Lo peor estaba por venir.

A 26 años del último partido de Maradona con Argentina

La selección argentina dirigida por Alfio Basile era un verdadero equipazo. El elenco nacional contaba con jugadores de jerarquía en todas las líneas y, luego de sufrir en las Eliminatorias, llegó al Mundial de Estados Unidos 1994 como un fiel aspirante al título.

La figura de Diego Armando Maradona, quien se había puesto en óptimas condiciones físicas y estaba en un nivel superlativo, hacía crecer aún más al conjunto del Coco. El Diez formaba buenas sociedades con Gabriel Batistuta y Claudio Caniggia e ilusionaba a un país entero. Sin embargo, la estadía de Pelusa por el país yankee terminó de la peor manera.

Un día como hoy, pero hace 26 años, Maradona disputaba su último partido oficial con la camiseta albiceleste. Fue en el triunfo ante Nigeria, por 2 a 1, en el segundo partido del grupo. Argentina logró una importante victoria y puso un pie en los octavos de final de la Copa del Mundo, pero nunca se imaginó que estaba a punto de perder a su máxima figura.

Luego del choque ante los africanos, Diego se retiró del campo de juego hacia el control antidoping. La enfermera Sue Carpenter ingresó a la cancha para buscarlo y ambos se retiraron de la mano hacia la zona baja del estadio. La imagen daría la vuelta al mundo.

Días más tarde, la tristeza invadió a todos los argentinos: Diego Maradona dio positivo por efedrina, Julio Grondona, el entonces presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, le soltó la mano y la FIFA le puso una suspensión de 15 meses. Chau Mundial, chau ilusión.

"Juro por mis hijas que yo no me drogué, que yo no tomé ninguna sustancia para que FIFA me deje afuera de este Mundial. No quiero dramatizar, pero creeme que me cortaron las piernas", dijo Pelusa en una improvisada conferencia de prensa en suelo estadounidense. Los años pasan, pero la herida todavía no logró cerrarse del todo.