¿Estadio nuevo o ampliación de La Bombonera?

Hablar de La Bombonera es hablar de un símbolo del fútbol mundial. Un templo reconocido por todos aquellos hinchas de este deporte que viven alrededor del planeta tierra. Situada en el corazón del barrio, La Bombonera es una parte esencial del mismo. No se concibe el barrio de la Boca sin La Bombonera. Caminar por esas calles y encontrarte esas paredes pintadas de azul y amarillo, los hinchas haciendo la previa al partido en las calles de alrededor, cantando canciones, encontrándose con amigos, disfrutando de cada segundo. La Bombonera no solamente es la cancha, es una experiencia inolvidable, desde que llegás tres horas antes hasta que te vas. Por algo todos quieren visitar ese lugar cuando van de visita a la Argentina.

El debate de si hacer una cancha nueva o reformar La Bombonera siempre estuvo. Algunos decían que Boca necesitaba otro estadio, uno nuevo, que esté a la vanguardia, que entren 100 mil personas, que tenga un área comercial, un espacio para turistas. Otros, por el contrario, defendimos la reforma en todo momento. Siempre que se pueda hacer, claro. Opciones y alternativas hay. Quizá no entren 100 mil personas, pero entrarán 70 mil. Siempre algún hincha se va a quedar afuera de la cancha, porque el hincha de Boca es tan grande que siempre que pueda asistir a un partido lo va a hacer. No importa si viajando desde el interior, viviendo en La Boca o cruzando el Atlántico.

Pero la historia hay que respetarla; y antes de las ganas de cada uno de asistir a la popular, está la historia del club. El club está por delante de todos, el escudo está por delante de todos. Si tenemos que sacrificar un día en la cancha, hay que hacerlo. El patrimonio del club son sus hinchas, su escudo, sus colores y su casa, su estadio.

Boca y sus hinchas tienen la suerte de tener uno de los estadios más envidiados del mundo. Envidiado por rivales, eh. Por los hinchas de otros clubes. Envidiado por jugadores de otros equipos. La gente de Boca es el alma del club, lo cual sumado a su estadio hace que se forme una dupla que no está al alcance de ningún otro equipo en el mundo.

Y eso, señoras y señores, no se puede comprar. Ni se puede crear. Una historia de 80 años no se puede tirar a la basura así porque sí. Hay que buscar todas las soluciones posibles, las mejores maneras para evolucionar pero siempre respetando un patrimonio y unos colores. No se olviden, de La Bombonera, no nos vamos.