ARGENTINA | ZABALETA

"Con Messi salíamos de fiesta... y su padre me miraba como diciendo ¡cuídamelo!"

El ex jugador de Espanyol y City hizo en La Nación un repaso de su carrera y contó una anécdota de cuando vivía en Barcelona y salía con Messi.

"Con Messi salíamos de fiesta... y su padre me miraba como diciendo ¡cuídamelo!"

Las vidas de Pablo Zabaleta y Lionel Messi se unieron en muchos momentos. Desde aquél partido en el que el jugador perico marcó al del Barcelona, su vida 'juntos' en la ciudad condal hasta sus logros con la selección Argentina. Además, el ex San Lorenzo de Almagro cuenta cómo fue su llegada a Inglaterra y el futuro de su carrera futbolística tras la crisis del coronavirus. En el Diario La Nación, el jugador del West Ham cuenta algunas de estas situaciones de su carrera.

La relación con Messi en Barcelona tras su fichaje por el Espanyol

"Estábamos juntos. Yo vivía solo, entonces pasaba mucho tiempo en su casa, con su familia. Yo tenía 20 años y Leo 18, salíamos de joda a algún lugar y había que tener cuidado porque él ya empezaba a ser más conocido. Jorge me miraba como diciendo 'cuidámelo.', Íbamos en al auto, Leo se dormía, yo manejaba, e iba pensando que al lado llevaba a un pibe que valía 80 palos verdes... ¿sabés lo que era para mí?".

La posibilidad de retiro debido al coronavirus y su ilusión de jugar en Italia

"Había llegado a proyectar, al término de esta temporada, darme el gusto de jugar un año más en otra liga, quizás en Italia, pero ahora no sé nada... Lo más probable es que no se vuelva a jugar con público en mucho tiempo, ¿entonces qué motivación me podría quedar? ¿Para qué ir a Italia si estadios míticos como el Olímpico de Roma o San Siro estarán cerrados? Ahora, esperemos cómo se termina esta temporada, y después, en el verano europeo, dependiendo de cómo se reorganice todo, veré qué hago. Pero el retiro es una posibilidad, sí, tal vez el coronavirus me lleve a anticipar la decisión".

La transformación del City y la convivencia con figuras

"Hay gente de todo tipo. En mi segundo año en el City compraron a Adebayor, que venía del Arsenal. ¡Sabés lo que era! Entraba al vestuario y te caía con 10 cadenas de oro. Kompany o yo, que íbamos con el botinerito, estuvimos casi una década en el club; Adebayor duró un año y medio. El compromiso de Adebayor quizás no estaba; Robinho llegó como una estrella, pero su compromiso para cambiar la historia del club, tampoco estaba. Para posicionar al club, uno de los caminos era traer figuras, y para eso había que poner una torta de guita. Todos los que venían ganaban una fortuna y eran pocos los que realmente querían involucrarse en cambiar la historia del City. Me tocó convivir con muchas figuras y los egos existían".