CORONAVIRUS

Papu Gómez: "Lo que vivimos en Bérgamo es terrible"

El capitán del Atalanta, reconoció que Bérgamo, uno de los principales focos del coronavirus en Italia, vive momentos "terribles" y que el "fútbol es lo último" que le interesa.

Papu Gómez: "Lo que vivimos en Bérgamo es terrible"

El argentino Alejandro "Papu" Gómez, capitán del Atalanta, reconoció este lunes que la ciudad en la que vive, Bérgamo, uno de los principales focos del coronavirus en Italia, vive momentos "terribles" y subrayó que en este período el "fútbol es lo último" que le interesa.

Gómez se encuentra aislado en Bérgamo, en la norteña región Lombardía, junto a su familia e informó de que está bien, aunque destacó que es "triste" levantarse por la mañana y escuchar los datos sobre las víctimas mortales, que ya son 5.476, y los contagiados, ya más de 46.000.

"Mi estado de ánimo no es el 'top'. La situación del país no es la mejor, uno trata de ser positivo, pero cada día hay noticias feas. Cuando te levantas y miras las noticias te entra tristeza. No se puede hacer otra cosa que quedarnos en casa, ser positivos y esperar que todo esto pase pronto", afirmó Gómez en declaraciones a la televisión italiana "Sky Sport".

"En los últimos cuatro años con el Atalanta hemos dado mucha felicidad a una ciudad entera. Lo que vivimos ahora es algo terrible, que todavía no sé explicar, no afecta solo a Bérgamo sino a toda Lombardía y toda Italia. Somos el país más afectado", aseguró.

El fútbol pasa a un segundo plano

"Deberíamos estar felices por nuestros resultados como club, orgullosos, pero ahora tenemos que pensar en las familias que están sufriendo", agregó.

Antes de la interrupción de la competición a causa de la emergencia, el mediapunta argentino vivía una temporada histórica con el Atalanta, en la que había sellado el pase a los cuartos de final de la Liga de Campeones tras eliminar al Valencia en los octavos.

Sin embargo, la emergencia le impide disfrutar de estos logros, admitió Gómez.

"En este momento me cuesta pensar en el fútbol, trato de mantenerme en forma, de entrenarme un poco a diario, una hora y media o dos, trato de concentrarme en el ejercicio, pero es complicado. Uno está pendiente de las noticias todo el tiempo. Es difícil pensar en el fútbol, en este momento es lo último que me interesa", dijo.

"No sé si se reanudará la temporada, si volveremos a jugar este verano o en unos meses. Lo más importante es que se arregle esta situación. Será difícil volver a jugar pronto, puedes jugar a puerta cerrada, pero aún así tienes que viajar, coger vuelos, desplazarte con el autobús, alojarte en hoteles. ¿Cómo puedes volver a jugar?, es lo que me pregunto", concluyó.

El Papu, sobre el Valencia-Atalanta: "Haberlo jugado es terrible"

Relación con la plantilla del Valencia: "El primero que saltó fue el de (Ezequiel) Garay, pero estaba lesionado y contra nosotros no jugó. Pero después del partido de vuelta apareció el médico, el manager, varios jugadores, entre ellos uno que había jugado de titular contra nosotros. Así que ahora estamos todos a la espera, para ver si a alguno de nosotros nos aparece algún síntoma. Por ahora nadie. Pero haber jugado esos partidos fue terrible...".

¿Por qué?: "Porque en ese momento todavía no había muchos casos y nadie tenía mucha idea de qué hacía este virus, no sabíamos bien sobre la gravedad y el contagio, entonces no se tomó dimensión de lo que podía pasar. En la vuelta ya estaba todo podrido acá en Italia, pero España estaba como nosotros antes, fuimos a Valencia y no había controles, estaban relajados. Ahora es el segundo país de Europa con más contagios. Yo creo que la situación de Bérgamo hoy, siendo uno de los lugares más contagiados, puede tener que ver con que tiene uno de los mejores hospitales de la región de Lombardía y viene mucha gente a atenderse acá, pero también con el partido de ida que jugamos nosotros con Valencia. Acá hay 120 mil habitantes y ese día fueron 45 mil al San Siro. Fue un partido histórico para el Atalanta, algo único, y fue una locura. Para que te des una idea, mi mujer tardó tres horas en llegar a Milán, cuando habitualmente en 40 minutos estás ahí".