River Plate

El rol de los referentes y la anécdota de Gallardo y Recoba

El entrenador de River remarcó que todos los futbolistas son importantes para el grupo y recordó la historia de cuando le tocó dirigir al ídolo de Nacional.

En la previa del partido ante Central Córdoba de Santiago del Estero, Marcelo Gallardo brindó una conferencia de prensa en la que adelantó que podría repetir el equipo que utilizó el fin de semana pasado ante Godoy Cruz. Esto implicaría, otra vez, dejar en el banco de suplentes a muchos futbolistas de jerarquía y trayectoria, que además han sido determinantes para River en varios momentos de este ciclo.

Desde que asumió la dirección técnica, el Muñeco fue coherente en ese sentido: sin importar los apellidos ni la experiencia de sus figuras, muchas veces optó por jugadores de menor renombre pero mejor actualidad para el armado de sus formaciones.

Al ser consultado sobre el tema, el entrenador explicó su postura, dejó en claro qué cuestiones prioriza a la hora de planificar los encuentros e insistió con que algunos de sus hombres pueden ser más determinantes ingresando en el segundo tiempo, con un ejemplo elocuente de su primera etapa como DT en Uruguay.

"En general, el futbolista tiene la característica de pensar que cuando no juega es culpa de los demás. Los que hemos jugado al fútbol, siempre en lo último que pensamos es en mirar para adentro y pensar si estaremos haciendo lo necesario para jugar o el que está al lado lo está haciendo mejor", comenzó desarrollando el conductor del plantel riverplatense.

En el mismo sentido, añadió: "Yo empecé a entender a los entrenadores cuando no me ponían. Pensaba si estaban siendo justos o injustos conmigo, y el primero que tiene que ser justo con uno es uno mismo".

"Pratto, Quintero, Scocco, Ponzio... para mí son todos importantes. Mirá si no lo van a hacer que esos jugadores me hicieron vivir una de las alegrías más lindas de mi vida como entrenador", remarcó Gallardo, repasando una lista a la que también se sumó Javier Pinola en el último compromiso.

Luego, justificó sus elecciones: "Esto no se trata de espalda, se trata de tomar decisiones que uno cree que son las mejores para un equipo y que todo el mundo se sienta importante. Yo no sé si este equipo se podrá sostener de acá hasta el final del torneo y por ahí necesito que el que no está jugando hoy en algún momento pueda entrar y quizás pueda ser tan importante como el que está jugando hoy".

Por último, el técnico multicampeón en River contó una anécdota que refuerza su postura: "Cuando tuve la primera experiencia en Nacional, me tocó dirigir a uno de los futbolistas más talentosos que vi que fue el Chino (Álvaro) Recoba. Venía de jugar casi todos los partidos a un nivel diferente al que había en Nacional, jugaba en Danubio. (...) El hincha de Nacional no lo quería mucho porque había tenido un mal gesto y no querían que vuelva. Y yo dije que mientras él supiera que tenía que venir a entrenar como uno más, trabajar como uno más y después jugar si realmente lo merecía, yo no tenía ningún problema".

"Vino el Chino Recoba, le expliqué esto mismo de entrada y me dijo 'Quedate tranquilo, si yo tengo que jugar es porque me lo gano'. Después terminó jugando media hora todos los partidos y fue el jugador más decisivo que tuvimos para ganar el campeonato y el más reconocido por el fútbol uruguayo en ese momento", cerró Napoleón para redondear su idea.