River Plate

Gallardo: "Flamengo es un rival de muchísima jerarquía"

El entrenador de River se refirió al que será su oponente en la final de la Copa Libertadores, el próximo 23 de noviembre en Santiago de Chile.

Gallardo: "Flamengo es un rival de muchísima jerarquía"
JUAN MABROMATA AFP

Tres días después de haber logrado la clasificación a otra final de Copa Libertadores luego de la caída 1-0 en La Bombonera, Marcelo Gallardo brindó una conferencia de prensa en el River Camp en la que analizó las acciones, cuestionó el arbitraje de Wilton Sampaio y se refirió a la gran definición que se viene ante Flamengo.

Sobre el partido del martes

"En la euforia de la clasificación y con la alegría que nos invadía a todos por haber llegado a una nueva final de Libertadores era muy difícil hacer un análisis del partido, sobre todo por cómo se había presentado. Unos días después, con mayor serenidad y repasando y viendo cómo se dio el partido, todavía valoro mucho más la clasificación. No era un partido fácil para nosotros y el contexto no era fácil".

"Más allá de nosotros tener la idea de jugarlo como habitualmente solemos hacerlo, de encarar el partido con la misma idea, tal vez no lo pudimos hacer, producto de la exigencia de Boca. Ellos imponían por tener que ir a buscar el resultado y trataban de ganar esas pelotas aéreas, esas segundas pelotas a las cuales nos sometieron permanentemente. Ahí tal vez nos sentimos un poquito incómodos".

Sobre el arbitraje

"Las decisiones arbitrales que para mi gusto fueron escandalosas. Hoy tal vez no lo digamos con exaltación porque conseguimos la clasificación, pero hubo muchísimas decisiones evidentes, que estuvieron a la vista de todos. Voy haciendo el análisis mucho más sereno y también escuché a muchos medios que se hicieron eco del pobrísimo arbitraje de Sampaio en cancha de Boca. Nos cobraron 27 faltas de las cuales 12 o 13 fueron inexistentes. Vos te podés equivocar en dos o tres, tenés el derecho a equivocarte, pero en más de 12 faltas no. Eso nos fue llevando a no poder salir, más la exigencia que nos proponía el juego de Boca. Y así y todo aguantamos bastante bien. (...) No pedía que el contexto fuera favorable, pero sí lo más justo posible".

"En el entretiempo les dije que tengamos cuidado hasta en acercarnos a los jugadores de Boca. Y así como nosotros tenemos la iniciativa en el juego, también atacamos en base a los robos de pelota. No podíamos robar pelota porque todos los contactos eran pitazos del árbitro. Eso también nos generó que no pudiéramos atacar con la continuidad con que lo hacemos habitualmente".

Sobre el recibimiento de los hinchas

"Ya nos habíamos ido del Monumental con gente acompañándonos de una manera increíble. Fue maravilloso lo que hicieron los hinchas cuando ya nos estábamos yendo al estadio de Boca. Y cuando volvimos era muchísima la alegría. La gente entiende que no es fácil volver a estar en una final de Copa Libertadores, por quinta vez consecutiva sacarse al clásico rival de encima. La gente entiende que es un momento histórico de nuestra vida institucional y futbolística".

Sobre su festejo después del partido

"Tiene que ver con la tensión con la que uno vive los partidos. Estos partidos generan este tipo de cuestiones. Fue el desahogo final. No es fácil vivirlos de esa manera y cuando ya termina viene un desahogo y yo me muestro tal cual soy. Es simplemente eso. Hace un año atrás habíamos logrado el acontecimiento deportivo más importante que se puede lograr en el continente: ganarle la final de Libertadores a tu clásico rival. Es un hecho histórico, pasó una sola vez en la vida, no sé si va a volver a pasar. Y a veces no caer en el relajo, en el conformismo, y volver a enchufarse para volver a competir no es fácil. Sin embargo, volvemos a estar en una final, eso requiere de muchísimo esfuerzo".

"Venimos viviendo emociones muy fuertes en estos últimos años. Veníamos de ganarle una final a Boca y rápidamente tuvimos que volvernos a encontrar en una instancia decisiva como es una semifinal. Si bien no definía una Copa, siempre genera muchísima tensión enfrentarte con tu clásico rival y lo que está en juego".

Sobre Flamengo

"Vamos a enfrentar a un equipo muy fuerte, que juega muy bien, que fue de menor a mayor y que hoy está en su pico máximo de rendimiento. Demostró que es un justo finalista también en esta Copa. (...) Llegaron a la final los dos equipos que hicieron mérito para eso. Los dos llegamos en una buena instancia de rendimiento y creo que es una final merecida".

"Es un equipo muy poderoso, con muy buenos jugadores y con un entrenador que ha llegado este año, ha tomado las riendas del equipo y lo ha convertido en lo que es hoy. Tiene muchísima experiencia, ya ha estado en otras finales. Es un rival de muchísima jerarquía".

Sobre las convocatorias internacionales

"Tengo entendido que van a tener el mismo razonamiento que tuvieron para con estas semifinales. Ya no serán dos equipos argentinos, sino uno solo. Nosotros tenemos que tratar de coordinar para que suceda eso (que no convoquen a jugadores de River)".

Sobre los jugadores que recuperará en estas semanas

"Espero que los jugadores que necesitan mayor dinámica en su juego puedan ir recuperando el tiempo perdido, como el caso de Leo (Ponzio) que estuvo mucho tiempo lesionado, el de Lucas Pratto que sigue intentando buscar su mejor forma, el de Quintero. Todos esos jugadores nosotros necesitamos tenerlos en la mejor forma para esa final. En base al trabajo que ellos hagan y al rendimiento que tengan, se verá. Los jugadores que vaya a tener en cuenta van a tener que rendir en función de lo que yo quiero para el equipo, más allá de los nombres que son importantes. Los que yo considere que están mejor, van a jugar. En eso no negocio".

Sobre su frase "No hay más nada" en Madrid

"Lo que quise decir es que no iba a haber nada más importante deportivamente para mí que ganar esa final a ese rival. Después claramente la vida sigue y hay nuevos desafíos, nuevas metas y nuevos objetivos que uno como entrenador, como profesional y como persona está constantemente en la búsqueda. Claramante había algo más, por eso nos quedamos. Cuando yo sienta que de mi parte no hay energía o esa energía no es tolerada por los que les exijo, ahí quizás decida parar".

Sobre la expresión de Alfaro acerca de "recuperar su vida"

"Nuestra profesión es muy ingrata y algunas cosas las entiendo. Los que estamos de este lado sabemos por las cosas que pasamos y a las que estamos expuestos permanentemente. Mientras vos ganás nadie te dice nada, por eso intento hablar lo menos posible cuando estamos ganando. Estamos todo el tiempo siendo juzgados".

Sobre la derrota más importante de su ciclo

"Después de ese episodio en Lanús, tranquilamente podríamos haber entrado en una depresión futbolística y en un desequilibrio total, de desenfoque, de empezar a hacer cualquier cosa. Fue dura esa derrota, fue muy dura. Pasamos por momentos difíciles hasta que volvimos a jugar en marzo un partido importante, que fue el partido contra Boca en Mendoza. Nosotros no encontrábamos todavía un funcionamiento y estábamos todavía en una depresión futbolística, pero no así mental. Creíamos en lo que éramos. Si habíamos logrado algo importante antes de esa derrota comportándonos de la misma manera, ¿por qué íbamos a cambiar? Había que volver a acomodar las cosas y que el tiempo no nos confundiera. Y también volver a encontrar un partido que nos diera otra vez el empujón para volver a despegar".

"Fuimos bastante firmes. Soportamos críticas duras, nos trataron de llorones cuando dijimos las injusticas que habíamos vivido en ese partido. Yo siempre reconocí que Lanús había hecho un mérito también para ganar el partido y la serie, pero si yo tuviera que repetir todas las cosas que escuché en ese momento me podría hacer un picnic, pero prefiero no hacerlo".