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No olviden de la parte deportiva: faltan 23 días para jugar la Copa

El mundo Boca está más pendiente del caso Benedetto que de lo colectivo. El mercado se mueve poco y Gustavo Alfaro no encuentra soluciones.

No olviden de la parte deportiva: faltan 23 días para jugar la Copa

En el medio del mercado de pases, donde suenan nombres, se barajan posibles negociaciones y el rumor le gana a la noticia, muchos olvidan algo importante: la parte deportiva.

Ahora los ojos están puestos en la situación de Darío Ismael Benedetto que, según algunos medios, podría dejar el club para seguir su carrera en el fútbol europeo. Lo cierto es que hasta el momento no hay nada concreto y el jugador no comunicó su decisión.

En las redes sociales, el lugar donde todo corre rápido, algunos ya se tomaron su tiempo para agradecerle por lo que dio hasta el momento, otros para cuestionar su hipotética salida y varios más para rememorar goles como si ya no los fuesen a ver. Calma, todavía nadie se fue a ningún lado.

El foco debería estar en que faltan tan solo 23 días para que Boca juegue la ida de octavos vs. Athletico Paranaense, por Libertadores, y todavía no pudo contratar a más de un jugador. Las negociaciones se estancan y se traban, por ende el entrenador sigue sin satisfacer sus necesidades futbolísticas.

Luego de hacer este análisis sí sería correcto detenerse en lo que significaría la salida de Pipa, el hombre con mejor promedio de gol en el club luego del retiro de Martín Palermo.

Benedetto, de flojo primer semestre, ya está adaptado al famoso mundo Boca, sabe absorber la presión y no se borra en las difíciles. Esto no se consigue habitualmente ya que la mayoría de jugadores necesitan algún tiempo de adaptación para rendir con creces. Y en estos tiempos, la paciencia es algo que no abunda por Brandsen 805.

Por eso creo que, más allá de cuál sea la voluntad del atacante, los dirigentes están obligados a hacer lo imposible para que siga defendiendo los colores hasta fin de año. Los grandes objetivos, como la Libertadores, solo se pueden pelear con grandes jugadores. Y Benedetto es uno de ellos, a pesar de este presente poco alentador.