NBA

El día de Manu

Mañana San Antonio Spurs retirará la camiseta, más precisamente la número 20, la que vistió un basquetbolista argentino llamado Emenuel Ginóbili.

Mañana San Antonio Spurs retirará la camiseta, más precisamente la número 20, la que vistió un basquetbolista argentino llamado Emenuel Ginóbili.

“Con una gran mezcla de emociones les cuento que decidí retirarme del básquet. ENORME GRATITUD para mi familia, amigos, compañeros, DTs, staff, aficionados y todos los que fueron parte de mi vida en estos 23 años. Fue un viaje fabuloso que superó cualquier tipo de sueño. GRACIAS!”

El AT&T Center será escenario mañana, antes del encuentro ante los Cleveland Cavaliers, de un momento histórico para una franquicia, una ciudad, el deporte de un país, y un hombre, el que escribió esas líneas.

Mañana San Antonio Spurs retirará la camiseta, más precisamente la número 20, la que vistió un basquetbolista argentino llamado Emenuel Ginóbili, más conocido como “Manu”.

Seguramente el de mañana por la noche será un momento, que llegará a la Argentina y una buena parte de Latinoamérica a través de la pantalla de ESPN, sumamente emotivo, aunque quizá Ginóbili hubiese deseado que no fuese así, pero cómo evitarlo.

Cómo evitarlo si allí estarán Gregg Popovich, Tony Parker y Tim Duncan,quienes junto a él transformaron a los Spurs en una franquicia que se ganó un lugar entre las grandes franquicias de la NBA.

Allí estarán presentes también Alejandro Montecchia, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Pablo Priogioni, Pepe Sánchez y Luis Scola, sus compañeros, sus amigos, aquellos que crearon la leyenda de la Generación Dorada.

A todos ellos se agregará un hombre que mañana se ganará, para aquellos que no la conocen toda, definitivamente un lugar importante en la historia de “Manu”, el italiano Ettore Messina, el entrenador que empezó a cambiarle la vida.

“Antes de llegar a Bologna no entendía nada del juego. Jugaba bien, hacia algunas cosas y anotaba puntos. Pero con Messina aprendí a los golpes, y de la forma más estricta. Ettore empezó con la transformación de lo que sería después”, escribió Ginóbili en alguna ocasión.

De aquel viaje para jugar en el Viola Reggio Calabria de Italia pasaron 21 años, mucha agua corrió bajó el puente, y Emanuel Ginóbili se transformó en una leyenda.