SELECCIÓN ARGENTINA

La enésima oportunidad para Dybala con Argentina

La enésima oportunidad para Dybala con Argentina

BENJAMIN CREMEL

AFP

El jugador de la Juventus, en su temporada menos buena en Italia, volverá a ser titular en la selección Argentina de Scaloni y tiene que demostrar que puede ser el factor diferencial.

Asombró en sus inicios en Córdoba, dio el salto a Europa vistiendo la camiseta del Palermo y ahí se mostró al Viejo Continente con actuaciones dignas de un jugador diferencial. Los grandes de Italia se pelearon por él: Inter, Milan y, finalmente, la Juventus, el equipo del norte de Italia, de la Fiat, de los Agnelli. Los ‘bianconeri’ se decidieron por él para ser la cabeza visible del proyecto y todavía así lo creen. Dybala tiene que seguir creciendo.

En la selección, el camino no fue tan fácil y tan meteórico. Siempre a la sombra de Messi (futbolísticamente hablando), el de Laguna Larga todavía no encontró su lugar. No es fácil jugar y ponerse la albiceleste. Tras varios partidos entrando desde el banco de suplentes, en su primera chance como titular, contra Uruguay, se fue expulsado. El chico lloraba desconsolado, pero todos sabían que, oportunidades, no le faltarían para triunfar.

En la selección no pudo aprovechar todo su potencial: en 18 partidos jugados, solo marcó un gol y dio una asistencia. El episodio referido a Messi sobre su no compatibilidad siempre rondó y fue polémica en diarios, programas de radio y canales de televisión. Es obvio que Messi y Dybala juegan en posiciones similares, tienen roles parecidos, formas de moverse en la cancha semejantes y que la frase ‘los buenos tienen que jugar juntos’ a veces no es tan simple.

Dybala tiene que encontrar su lugar en la cancha y hoy tiene otra oportunidad. Tiene que ser ese jugar que asombró en la B Nacional del fútbol argentino, ese jugador que en Sicilia fue capaz de cansarse de meter goles cuando algunos decían que todavía no estaba preparado para el fútbol europeo, tiene que ser ese de la Juventus que toma responsabilidades y la pide, encara y le pega desde afuera, contagia al equipo.

Dybala tiene que ser él mismo y disfrutar de la albiceleste, porque es con la camiseta que eligió jugar. Hoy en Tánger contra Marruecos puede ser un punto de inflexión. La Copa América está cerca y Argentina tiene que contar con el mejor Dybala.