SUPERLIGA

Boca sin visitantes: ¿Motivo deportivo o discriminatorio?

Boca sin visitantes: ¿Motivo deportivo o discriminatorio?

Mucho se habló sobre desbalance entre equipos grandes respecto a los visitantes. Lugones lo justificó: "No depende de nosotros, sino de los clubes"

Benedetto alzó la voz: “Si se deja llevar, que dejen llevar a todos”. Mas allá de las quejas de los clubes medianos y chicos cuya recaudación no alcanza para cubrir la apertura de una cancha y hasta les generan pérdidas, por una u otra razón, Boca, que es reconocido que lleva miles de hinchas a cualquier estadio, hace mas de un año y medio que no tiene hinchas propios en las tribunas cada vez que juega afuera de La Bombonera.

En Capital Federal rige una prohibición total de visitantes, por lo tanto los partidos son solo para la parcialidad local, en el resto de las jurisdicciones de la Argentina, depende de cada organismo de seguridad, dependiendo especificamente de la capacidad de los estadios y antecedentes de enfrentamientos entre las hinchadas.

En la Provincia de Buenos Aires por ejemplo, los cuatro clubes que recibieron a Boca en esta Superliga 2018/19 (Independiente, Racing, Estudiantes y Gimnasia de La Plata) no quisieron vender entradas a los hinchas xeneizes. Y tal parece que tampoco lo hará Defensa y Justicia: "Hay clubes que no convocan tanta gente como se piensa. Nosotros habilitamos 3000 entradas para visitantes y no se venden. Además, tenemos que contratar 600 policías, el doble de lo que necesitamos en un partido sólo con hinchas locales. Los números no dan", cuenta José Lemme, presidente de Defensa y Justicia. En la fecha 20, Defensa recibirá a Boca y el Halcón de Varela no le pedirá a la Aprevide que haya simpatizantes xeneizes. El partido será solo para locales.

Desde la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (Aprevide), el organismo responsable de los operativos de seguridad en las canchas de la Provincia, justificaron que no hay discriminación y que es decisión de los dirigentes de los clubes a los cuales Boca se ha enfrentado: "El acuerdo que tuvimos entre el Ministro de Seguridad, el presidente de la AFA y todos los clubes de la provincia es que el que quiere recibir visitantes los solicita. Los clubes organizadores tienen que pedir recibir visitantes. No somos nosotros los que decimos 'este va, este no va'. Independiente lo tuvo de visitante a Boca y no pidió jugar con hinchas visitantes de Boca, Racing lo tuvo de visitante y tampoco pidió jugar con visitantes, Estudiantes lo mismo. Son ellos los que deciden.", explicó Juan Manuel Lugones, titular de la agencia, al diario La Nación.

El último partido de Boca con público visitante fue el 21 de junio de 2017, cuando enfrentó a Olimpo en Bahía Blanca. Los que también tuvieron suerte de jugar con público en cancha ajena fueron: Independiente contra Newell's, Estudiantes, (en la cancha de Quilmes) y Banfield. Al igual que lo hizo Racing ante Lanús, Talleres (en el Kempes) y Aldosivi (en el Minella), y San Lorenzo frente a Godoy Cruz en Mendoza y a Defensa y Justicia.

Adicionalmente a la prohibición de los organismos de Capital, desde Boca alegan que recibir visitantes significaría reducir la capacidad de su estadio y tener menos hinchas propios, la actual tercer bandeja sur que antes era obligatoriamente para visitantes y en la actualidad lo sigue siendo para la Copa Libertadores, hoy se llena con el socio adherente, una categoría que paga una menor cuota que el socio común pero que debe pagar un adicional, un negocio que sus dirigentes no querrán perder.

Otra complicación es que Boca, al igual que River, no quiere hacerse cargo de laventa de entradas ante la posibilidad que las barras se apoderen de ellas y que luego sus dirigencias tengan que hacerse cargo del ingreso de hinchas violentos a los estadios del fútbol argentino, en eso, Boca ha mantenido silencio y se ha apartado definitivamente de la posibilidad de vender entradas visitantes a sus hinchas.

Asi las cosas, el universo del fútbol argentino que liberó la posibilidad de hinchas visitantes dependiendo del club y de su jurisdicción, genera un desequilibrio deportivo en el cual la AFA debería tomar cartas en el asunto y que las cosas sean parejas para todos.