BOCA-RIVER

La cancha de La Bombonera aguantó el diluvio

Pese a la incesante lluvia que obligó a suspender el partido ayer, el terreno de juego no mostró complicaciones y los dos equipos pudieron jugar al 100%.

ALEJANDRO PAGNI

AFP

Pese a la incesante lluvia que obligó a suspender el partido ayer, el terreno de juego no mostró complicaciones y los dos equipos pudieron jugar al 100%.

Pese a la incesante lluvia que obligó a suspender el partido ayer, el terreno de juego no mostró complicaciones.

Fueron 115 milímetros de lluvia que cayeron ayer en Buenos Aires y que obligaron a suspender la ida de la final de la Copa Libertadores entre Boca y River.

Es por ello que existían dudas con respecto a las condiciones que presentaría el césped en el duelo de esta tarde. Pero los fantasmas se esfumaron rápidamente, luego que el terreno aguantará sin problemas el trajín del cotejo, durante la primera etapa.

El estado del terreno es impecable tras 45 minutos de juego. Sólo un par de resbalones de los jugadores pudo dar cuenta de la cantidad de lluvia que cayó ayer y que hoy, por ahora, sólo se quedó en amenaza.