Competición
  • Liga Argentina
  • Bundesliga
  • Campeonato Brasileño Serie A
  • LaLiga Santander
  • Liga Portuguesa
  • Ligue 1
  • Masters 1000 Cincinnati
  • Premier League
  • Liga Chilena
Campeonato Brasileño Serie A

La ‘bonita’ celebración de Messi

La ‘bonita’ celebración de Messi

 Dijo Luis Enrique que la celebración de Messi tras el gol ‘in extremis’ en el Clásico le había parecido bonita. Coincido: a mí también me pareció bonita... en principio. Pensé que mostraba su camiseta, a lo que imaginé sería un reducido grupo de culés, colocados en la parte alta de aquel córner. Pero resulta que no era así. Imágenes grabadas desde la zona de socios del Madrid muestran algo distinto: en la piña de jolgorio por el gol se distinguieron algunos (Jordi Alba y Umtiti, singularmente) con gestos de desafío al público madridista de esa parte. La exhibición de la camiseta de Messi fue también dirigida a ellos, colofón de la provocación. 

Algo parecido a lo de Mestalla, en fin, sólo que en este caso tuvimos la suerte de que nadie lanzara nada. Eso que nos ahorramos. Lo que me pregunto es qué necesidad hay de eso, incluso si estos dos actos de provocación nacieron espontáneamente o si hay algo de intención preconcebida. En todo caso, lo que no hay a posteriori es crítica del entrenador, ni de la casa. No la hubo tras lo de Valencia, no la ha habido tras lo de Madrid. Pero a mí, visto lo visto después, ya no me parece bonita, sino muy fea. Más fea incluso que aquel dedo en la boca de Raúl en el Camp Nou, que en su momento critiqué, por perturbador e innecesario.

Claro, que siempre hay cosas peores. Lo de Al-Thani con ‘escoria de Cataluña’ es intolerable. Se supone respuesta a no sé qué reproches lanzados desde Barcelona a Michel, por declararse madridista. La desproporción es de tal tono, la palabra es tan desagradable, que no se puede dejar sin sanción. Vivimos un gran fútbol, pero con cosas así corremos el riesgo de despeñarnos por el camino de la barbarie. Lo de Al-Thani no tiene precedente que yo recuerde, después de tantos años escuchando de vez en vez disparates de personajes que se distinguieron por su incontinencia verbal, cuyos nombres prefiero olvidar. Al-Thani ha ido más lejos que nadie.