Boca - Newell's, partido suspendido: piensen en la gente

Patricio Loustau salió al campo de juego pasadas las 21:30, hora en que debía comenzar el partido, fue hacia el arco de La Doce, luego hacia el otro campo, picó la pelota, comprobó que no rodaba y decidió suspenderlo. Los hinchas, ya ubicados en las tribunas, se enteraron por la voz del estadio de la suspensión y empezaron a retirarse completamente mojados.

La decisión fue acertada, ya que era imposible disputar un encuentro profesional en esas condiciones, pero tardó más de la cuenta. El domingo estuvo pasado por agua durante todo el día y el césped de la Bombonera ya presentaba algunos deterioros. Sobre todo, después de las 21, momento en que la tormenta fue torrencial. Entonces, por qué esperar tanto y no tomar la decisión antes, para evitar que la gente ingrese al estadio y continúe empapándose.

Después habrá tiempo para analizar y debatir el motivo por el cual Boca no puede presentar un campo de juego en condiciones ante estas condiciones climatológicas. Desde hace varios años, el pasto sufre cuando cae agua y no está a la altura de lo que respecta la institución. Horas antes, Defensa y Justicia pudo jugar en Florencio Varela, lugar no tan legado a la Ribera, y el pasto se la aguantó de la mejor manera. Evidentemente, algo está mal desde hace largos años.

Según las primeras informaciones, este martes se disputaría el choque entre el Xeneize y la Lepra. Algunos dicen cerca de las 17, otros se inclinan por las 19 o las 21, pero a los fanáticos no les interesa demasiado ese tema. Porque por más que el reloj marque una u otra hora, ellos van a estar allí. Por eso, sería bueno que alguna vez alguien se ponga en sus zapatos y entienda el sacrificio que hacen para acompañar al club.