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Los pies sobre la tierra: Boca debe festejar y mejorar

Cuando la espuma de la felicidad por eliminar a River baje, Russo y sus muchachos deberán atender cuestiones futbolísticas: ¡un poquito más de protagonismo, Miguel!

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Los pies sobre la tierra: Boca debe festejar y mejorar
Demian Alday AP

La clasificación de Boca a cuartos de final de Copa Argentina debe ser festejada como se festejan los triunfos superclásicos, pero también habrá que tomarse un tiempo para analizar en profundidad el nivel futbolístico que atraviesa el conjunto xeneize. Ni ahora los mejores, ni antes los peores: con los pies sobre la tierra, reconociendo aspectos positivos y negativos, la crítica constructiva servirá de cara al futuro.

Es cierto que el equipo no luce, que cuenta con poquísimas transiciones, que se mete atrás en diferentes momentos, que llega poco y que de los últimos 14 partidos solo pudo ganar uno durante el tiempo regular. Pero también que desde que Miguel Ángel Russo arribó al club, el Xeneize complicó más de la cuenta al poderoso River de Marcelo Gallardo. Esto último no es un dato menor si estudiamos la efectividad que tuvo el elenco de Núñez en el mano a mano.

Lo ocurrido en el estadio Ciudad de La Plata debe ser un punto de partida para los de la Ribera. Ahora, llegará el turno de aferrarse a una idea de juego más protagonista, de darle espacio a los juveniles que demostraron estar a la altura, de apostar por planteos menos conservadores y de empezar a construir algo que le permita a Boca competir de igual a igual ante los equipos más poderosos. Porque de nada servirá quedarse en dormido en los laureles de haber eliminado, una vez más, al rival de toda la vida sin tener proponerse el objetivo de mejorar.

No todo es tan negativo, como se escucha por diferentes lugares, y hay aspectos que ilusionan pensando más allá: la presencia de Rossi, la firmeza de Izquierdoz, el liderazgo y la jerarquía de Rojo, el buen trato de balón que tiene Ramírez y el hambre de gloria de varios juveniles que vienen luchando hace años por este sueño. Por eso, y sin ánimos de rotularlo como único y máximo responsable, todo dependerá de Russo y sus ganas de plantar en el campo de juego un equipo que vaya al frente, no solo en cuanto a actitud sino también en materia futbolística. Se puede, y se debe, dar mucho más.