COPA AMÉRICA | FINAL

El gran reto de Messi

Messi todavía no pudo festejar un gol en una final con Argentina y tras tres finales perdidas de Copa América, tiene una nueva chance en Maracaná.

Rio de Janeiro
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El gran reto de Messi es salir campeón con Argentina. Es su sueño, lo que más quiere. No habíamos visto a un Messi tan enfocado en algo desde hace años. No es el Messi cabizbajo de los octavos de final de la Copa del Mundo 2018 contra Francia, es otro Messi. Es un Messi que se siente la cabeza del grupo y lo demuestra en la cancha. Con cuatro goles y cinco asistencias, es el mejor jugador de esta Copa América y está en uno de sus mejores momentos con la camiseta albiceleste.

Pero para llegar hasta acá, Messi tuvo que pasar por momentos complicados con la camiseta de Argentina. El jugador con el récord histórico de partidos jugados con la celeste y blanca, hasta el momento, ha jugado tres finales de Copa América y una de Mundial, sin victorias.

Repasando, su primera final con la selección absoluta fue aquella de 2007 en la Copa América contra Brasil, donde Argentina perdió de manera clara por 3-0 cuando llegaba como clara favorita en una selección que tenía jugadores de la talla de Verón, Riquelme o Cambiasso y en la que Messi era pieza secundaria.

Después, Maracaná, Brasil 2014 y una final durísima para un Messi que quería quedar en la historia. Alemania le quitaba la ilusión a todo un pueblo, Messi no daba crédito y esa jugada de su zurdazo cruzado que cada vez se iba abriendo más en el palo izquierdo de Neuer quedará en la memoria de todos los argentinos.

Pero Lionel no se iba a rendir y tendría dos chances más, esta vez en la Copa América. Primero, en territorio chileno, en el año 2015. Con Martino dirigiendo al equipo nacional, Argentina llegaba a una final de Copa América ocho años después pero esta vez los penaltis le darían la espalda al seleccionado albiceleste.

Estados Unidos fue la última oportunidad para levantar un trofeo de Messi con Argentina. La Copa América Centenario de 2016 nos dejó otra tanda de penaltis para el olvido. Messi, ahora sí, lloraba desconsolado y después de esa oportunidad dejaba la selección porque “no se le daba”.

Hay algo común en todas estas finales: Argentina no fue capaz de convertir ni un gol. Messi todavía no sabe lo que es festejar con sus compañeros un gol en una final y es algo que necesita cambiar. Ahora tiene otra oportunidad, contra su amigo Neymar y nuevamente en Río de Janeiro, en el Maracaná. Es el gran reto de Messi.