ARGENTINA 2-1 INGLATERRA

A 35 años de la tarde más gloriosa de Maradona

Primero, la Mano de Dios. Después, el Gol del Siglo. Diego hizo posible lo imposible: sanar, aunque sea un poco, el dolor de una absurda guerra. Historia pura.

A 35 años de la tarde más gloriosa de Maradona

Hay partidos y goles que se olvidan rápido, pero este no es el caso. El 22 de junio de 1986, Diego Armando Maradona se transformó en algo más que un futbolista para el pueblo argentino. Con la número 10 en la espalda, el nacido en Villa Fiorito hizo historia grande en México y le devolvió la felicidad a quienes aún siguen derramando lágrimas por una absurda guerra.

El primer gran golpe de Pelusa en el mítico estadio Azteca fue de la manera menos esperada, pero más deseada: a los 51 minutos, el Diez saltó como pocas veces y tocó la pelota con su puño izquierdo para burlar a Peter Shilton y marcar el 1-0 parcial ante Inglaterra. La Mano de Dios acaba de nacer.

Cuatro minutos más tarde, a los 55', Maradona hizo lo que vimos tantas veces por televisión o en Internet: tomó el balón en la mitad de la cancha, amagó a todo inglés que se le pusiera adelante, relojeó a Jorge Valdano todo el tiempo, eludió a Shilton, dejándolo revolcado en el piso, y tocó de zurda hacia el fondo de la red. Nunca nadie igual.

En esta parte del mapa pueden faltar muchas cosas, pero no memoria. A 35 años de aquella gesta futbolística, que tocó fibras íntimas como no lo hizo ningún encuentro de fútbol, el grito sigue siendo el mismo: ¡gracias Diego!