Supercopa Argentina

¿Cómo le fue a River en sus anteriores participaciones en la Supercopa Argentina?

El Millonario disputará el certamen por cuarta vez desde que se empezó a jugar en 2012. Hasta el momento, lleva una victoria y dos derrotas.

¿Cómo le fue a River en sus anteriores participaciones en la Supercopa Argentina?
Prensa River Plate

Si algo caracterizó al River de los últimos años, en particular bajo la gestión de Marcelo Gallardo como entrenador, es el haber adquirido protagonismo en casi todos los torneos que le toca jugar. Es por eso que se volvió habitual ver al Millonario disputando finales, tanto en el ámbito local como en el internacional.

En el caso de la Supercopa Argentina, la de este jueves ante Racing será la cuarta que tendrá que afrontar el equipo de Núñez en un lapso de seis años. Las anteriores habían sido las ediciones de 2014, 2016 y 2017.

Supercopa Argentina 2014 (River 0-1 Huracán)

El Millonario accedió por haber sido campeón de la Copa Campeonato de Primera División 2013/2014 (el último título de Ramón Díaz antes de marcharse), mientras que el Globo venía de conquistar la Copa Argentina. Con la mente puesta en la Libertadores y los duelos de octavos de final contra Boca a la vuelta de la esquina, los dirigidos por el Muñeco sufrieron un duro revés en San Juan, el 25 de abril de 2015, y fueron derrotados con un gol del chileno Edson Puch.

Supercopa Argentina 2016 (River 0-3 Lanús)

En el Estadio Ciudad de La Plata, los de Núñez volvieron a tropezar en una final que esta vez se jugó en el inicio del año. Fue el 4 de febrero de 2017 y el ganador del Campeonato de Primera División 2016 derrotó al campeón vigente de la Copa Argentina, con una goleada algo exagerada en función del trámite del encuentro, a la que le dieron forma Lautaro Acosta, Nicolás Pasquini y José Sand.

Supercopa Argentina 2017 (River 2-0 Boca)

La tercera fue la vencida para el Millonario, que el 14 de marzo de 2018 no solo se dio el gusto de ganar un torneo que le venía resultando esquivo, sino también el de vencer a su eterno rival en una final oficial. Los goles de Gonzalo Martínez de penal e Ignacio Scocco, la solidez de Franco Armani en el arco y el compromiso de un equipo que venía en caída libre antes del Superclásico fueron el puntapié inicial, en Mendoza, para un año que quedaría marcado a fuego en la historia riverplatense.